13 de julio de 2008

SanTelmo.2003

Una noche, de esas noches que cambian sin titubiar la direccion de una vida, una de esas en las cuales ni el frio ni el calor del suburbio se siente, una tan simple, descuidada, despreocupada como la brisa que nos abrazaba esa misma noche que te vi.
Te vi llegar, nos escondimos entre risas filtradas por la luz de la noche, fingiendo esa distracción que nunca llego...
Luego de sustancias venenosas y de creer que podíamos volar, te encontré. Mi sonrisa lo dijo todo. Después de tanto, de planes de la lejanía que siempre formaba el trio menos oportuno, nuestras miradas fueron como un puente, creo que por alli pasaron todos los pensamientos que me hacias surgir, tus palabras: cada una de ellas tal cual las decías, tus sonrisas, tu escencial picardía, toda tu creatividad, tu elocuencia sólo con mirar.
Expectante.
Te mire, me acerqué, me saludaste, te abracé. Me dijiste que sabías que había preguntado por vos, te molesto que justo a él le fui a contar nuestra historia. Quien iba a suponer que el principio del fin empezaba a hacerse camino esa velada.
Recuerdo que nos sentamos delante de Ustedes, mis amigas invadidas en una "nube cósmica interminable" no podían captar ni apaciguar mi emoción... Recuerdo, sí, aún recuerdo, cuantas veces voltié a verte, sé hasta como estabas sentado, si habré revovinado esos momentos en mi mente, tantas veces...
Todos buscaban el contacto, menos vos. Tu mente ida, pendiente de alguien que ya no iba a estar, de alguien que manipulo tus emociones, de alguien que mil veces quise enfrentar. Por vos. Por tu bien. No me dejaste, no diste chance ni a que supiera la verdad. Yo te di mi verdad antes de esa noche incluso, antes de malos entendidos, antes de perdernos.
No podía conformarme con hablar con tus amigos, ni que nos invitaran de sus bebidas, ni aunque se interesaran simpaticamente por nuestras vidas si vos quizás no ibas a ser más parte de mi vida. Aun asi me quede hasta el último momento.
Me despedí entre gancias y cervezas, con un regalo que justamente vos no habias planeado, de quien justamente abrio la puerta de nuestro fin.
Perdón por no advertir lo que estaba sucediendo, por no ver como se deslizaban los hechos uno tras otro, por estar tan absorta en nuestra historia que no podía reaccionar a lo que pasaba al rededor, ni darle su significado. Perdón por dejarte ir.
Y luego de tu enojo, de mis no entender. Me conformé.

Vi cuando encontraste tu centro, cuando te arriesgaste a tirar todo por la borda, cuando reconociste quien eras realmente. Cuando más que nadie tubiste valor de cambiar, de ser ese a quien estabas destinado a convertirte, cuando tomaste tu centro, tu arte y se lo mostraste al mundo... Cuando afrontaste cambios y aun asi los involucraste en algo mas inmenso y positivo, en crecer. Tomaste todas aquellas cosas que te habian lastimado y marcado de por vida y resurgiste en ellas.
Yo sé que me abriste los ojos, me mostraste el mundo... Me ayudaste a elegirme, a reconocerme en esos tiempos de definición, de ser quien quería ser. Aceptaste luego de años, mi realidad, en quien me habia convertido, quiero creer que te gusto ver que no era la misma que se asomaba a buscarte. Bromeamos del pasado, pero aún asi ese tono tenue de emociones desencontradas siempre invadía como tinta el agua de nuestro hablar... Me fui. De todas formas, creo que te habías ido hace mucho. "So far away", será una coincidencia que suene en este momento?
Hoy te encontré, no lo planeé. Increible. Lloraría.
Tu expresión. Deslumbrante.
Oh, Dios!. Admiración implacable.
La perfección tiene tu nombre y apellido, vive en vos. Yo la conocí el día que decidiste cambiar tu rumbo, cuando las riendas las tomaste sólamente vos.
Enorgulleces.
Sigo tus pasos, deseandonos lo mejor.

No hay comentarios.: